Sectores más duros de la derecha esperan que ese Frente -administrado por sus 'mayordomos' concertacionistas- funcione. De lo contrario pondrán en marcha su plan más anhelado: golpe de estado blando
EL PAÍS despertó, está de pie y decidido a luchar por aquellas situaciones que no resolvieron los gobiernos anteriores ni, menos aun, este. No se trata exclusivamente de una crítica a la derecha criolla (que de criolla tiene únicamente el nombre, ya que no existe en toda América otra derecha tan entreguista, y gratuitamente dependiente del imperio, como la nuestra), pues los coscorrones y 'chirlitos' debemos aplicarlos a Aliancistas y Concertacionistas por igual, toda vez que convertidos tempranamente en socios lograron hacer realidad el dicho que hoy recorre el planeta: "hay un país llamado Chile, donde nada es de Chile".
Sí, es cierto, el país despertó y ello ha generado un temor irracional en ciertos sectores de la derecha y del empresariado, los que ven derrumbarse sus pretensiones más ambiciosas, como por ejemplo, transformar este territorio en una larga y angosta faja de torres de alta tensión y de alambres varios, así como no dejar un solo recurso natural en manos del fisco, ni geografía límpida, ni bordes costeros para los chilenos, ni futuro nacional para las generaciones venideras. El triunfo en la última elección presidencial obnubiló a los derechistas, quienes creyeron que la gente estaba realmente con ellos y con su programa predador, soslayando el hecho principal de la causa, cual era que los electores manifestaban abierto rechazo a la pusilánime, corrupta y familisterial Concertación, lo que en absoluto significaba entregar un cheque en blanco a los ‘coroneles' aliancistas, como supusieron muchos dirigentes de ese bloque ultra neoliberal.
Hoy, esos mismos directivos han descubierto que sus pretensiones -en las mayorías ciudadanas y en la sociedad civil toda- experimentan un abierto y creciente rechazo, mayor quizá que el expresado el año 2010 en las urnas contra quienes fueron -durante dos décadas- verdaderos ‘mayordomos' de los intereses económicos y políticos del imperio estadounidense en América del Sur.
Una decena de transnacionales adueñadas de nuestros recursos mineros -bajo el cobijo de gobiernos entreguistas (Concertación) y predadores antichilenos (Alianza)- se llevarán este año más de US$40.000 millones líquidos como ganancias reales totales fuera de nuestro país, dejando apenas US$4.700 millones en impuestos. Si Chile cobrara los impuestos que cobran a sus transnacionales (petróleo) países como Venezuela o Noruega, esa escuálida cifra se multiplicaría por 5-7 veces. De nuestra principal riqueza, el COBRE y sus metales preciosos asociados, que produce US$60.000 millones/año de ganancias, sólo US$20.000 millones quedan en manos del Estado de Chile, y de ellos el 80% los aporta la estatal CODELCO, que apenas produce y posee el 28% del COBRE. Pese a lo mencionado, la derecha predadora y antichilena desea -sin rubor ni vacilaciones- echarle el guante a CODELCO para rifarlo a bajo precio entre los interesados particulares sitos en el extranjero. Si eso no es antipatriotismo, pasa raspando.
Pero, las cosas se le han complicado a los talibanes neoliberales, ya que la juventud despertó y ha alzado manos y lienzos exigiendo una educación de calidad, laica, republicana, gratuita...así como impetra también cambios profundos en el poder legislativo y en la propia Constitución Política. Con el clamor juvenil se acabó la modorra que embargaba al resto de la sociedad, y hoy el 80% de los chilenos forma cuerpo junto a los estudiantes. El sistema cruje, el temor encoje el alma de los predadores y la sociedad de derechistas y mayordomos observa con pavor que sus privilegios, corruptelas, demagogias y nepotismo se encuentran, por primera vez en 38 años, en riesgo real de ser abatidos a golpe de cánticos, paros, huelgas y danzas.
Entonces, para salvar el pellejo de sus prebendas y vida fácil, algunos antiguos mayordomos concertacionistas sacan de su chistera un último recurso con la esperanza de poder marear nuevamente a la masa. "Formemos un Frente Amplio contra la derecha clasista y antichilena", gritan casi con devoción mística. Pero, ¿un Frente ‘Amplio' donde tengan cabida los guarapos y esperpentos que traicionaron a la gente, vendieron el país a manos privadas y realizaron todos los esfuerzos posibles para que no hubiese jamás justicia verdadera aplicada a los asesinos y torturadores de la época dictatorial? ¿Aceptar en un ‘Frente Amplio' a los mismos que desplumaron a la nación y regalaron el futuro de ella a empresas expoliadoras que obtuvieron fácil y casi gratuitamente todos nuestros recursos naturales, como el cobre, los bosques y las aguas? ¿Formar un Frente Amplio con esos ladrones y corruptos para permitirles, más temprano que tarde, reinstalarse en La Moneda y retomar su deleznable rol de mayordomos de la derecha y de Estados Unidos, como lo hicieron, entre otros, Aylwin, Lagos, Frei, Bachelet, Insulza, Pérez Yoma, Bitar, Eyzaguirre, Velasco, Estévez, etcétera?
Poca duda cabe que la misma derecha fundamentalista se encuentra a la espera de la formación de ese mentado Frente, conformado por cierto -en lo principal y en su directiva- por los ‘mayordomos' que cuentan con autorización de EEUU, de Casa Piedra y de la Alianza. Si la idea de esos hipócritas concertacionistas no funciona, es un hecho de la causa que la administración actual, encabezada no ya por Piñera sino por quien tiene verdaderamente el poder (la cofradía UDI y algunos adláteres de Renovación Nacional), dará campo libre a las intenciones de los sectores más duros de esa coalición empresarial extranjerizante: ¡el golpe de estado blando!
No por nada ciertos dirigentes derechistas se han encargado de lanzar declaraciones públicas altamente odiosas, clasistas e incluso antidemocráticas cuando se refieren a las movilizaciones estudiantiles, a las impetraciones del mundo sindical, y a cualquier demanda de la sociedad que vaya en contra del lucro, la brecha económica y/o el sistema binominal. Los dichos de Carlos Larraín, Pablo Longueira, Pablo Zalaquett, Ena von Baer, Alberto Cardemil, Iván Moreira, Andrés Chadwick y Evelyn Mathei apuntan en la misma dirección: lograr que la gente se enfurezca, se tome las calles y se produzcan hechos de violencia y desmanes mayores que, por cierto, permitirían al gobierno (ergo, a la sociedad duopólica binominal) solicitar al Congreso "suspensión de las garantías constitucionales", establecer estado de emergencia, sacar militares a las calles, decretar toque de queda y prohibir la libre circulación de prensa, pensamientos y personas.
De esa forma, la sociedad duopólica y sus patrones empresariales gobernarían a fuerza de decretos-ley restableciendo una sólida y enmarañada red mediante la cual quedaría el sistema amarrado y solidificado durante otros 30 años, privilegiando en exclusiva a los mismos que hoy dicen, desde La Moneda y el Congreso, ‘defender la democracia'. Entre la espada y la pared...allí está no sólo el pueblo sino Chile entero, Chile como país, como nación e incluso como territorio, pues mientras no exista una izquierda fuerte, seria, cohesionada y con programa conocido, Damocles mantendrá su arma pendiendo sobre nuestras cabezas. Como siempre, es el pueblo quien tiene las armas democráticas y pacíficas para echar abajo estos muros que si bien no son los de Jericó, sí lo son de odiosidades, clasismo e injusticias. Los estudiantes han dado un ejemplo de unidad y lucha...ahora le corresponde al resto de la sociedad hacer lo mismo.
Mis niños dulces, Azules como espadas que brillan en medio del reino de la injusticia y del mal gobierno, Mis niños escarchados, valientes y libres como el agua, Mis niños que con el sacrificio suyo averguenzan la vergüenza de la indolencia y de este país de terror.
Mis niños ejemplo, ¿Cómo explicarles sin sabotearles la bronca libertaria y generosa Que todavía no vale la pena arriesgar las moléculas de sus cuerpos, malgastar su cabeza en una decisión implacable y dolorosa?
Mis niños dulces, Sepan que este combate es antiguo como el aire y la espuma, Que tienen que estar muy fuertes para mañana, Cuando irremediablemente fabriquemos el único mundo posible, El pleno, solidario como eslabones fundidos, el de una sociedad donde gobiernen los todos y las todas.
Mis niños, capitanes audaces del futuro, Que los necesitamos enteros, Que no fragilizados por el riesgo que ahora corren, Que los necesitamos blindados en cuerpo y cabeza y corazones en la dirección de la sociedad.
Los niños y los jóvenes deben pelear. Pero como los jóvenes. Quedan tantas luchas, tanto camino de avances y retrocesos. Y sólo pueden conducir el gran movimiento del pueblo para su emancipación definitiva Los más compuestos, los más sanos, los más estelares.
Mis niños dulces, Azules como espadas que brillan en medio del reino de la injusticia y del mal gobierno, Mis niños escarchados, valientes y libres como el agua, Mis niños que con el sacrificio suyo averguenzan la vergüenza de la indolencia y de este país de terror.
Así bautizó a Piñera el Financial Times. Sólo en lo que se refiere a materias políticas, puesto que para los negocios es como avión. El sayo le viene. Sencillamente no parece capaz de escuchar lo que centenares de miles de estudiantes, profesores y académicos le vienen diciendo hace meses, marchando pacífica y alegremente bajo el sol, la lluvia o la nieve. Millones se lo vienen recordado a cacerolazo limpio en las últimas semanas. No hay caso. Pensando que se trata de una negociación colectiva, insiste en encalillar todavía más a los estudiantes ofreciendo un par de pesos adicionales que irían a parar directamente a los bolsillos de los bancos y una manga de lucradores con la educación.
¡Escuche Sr. Presidente! ¡No es asunto de platas sino a que se destinan! ¡Lo que el movimiento exige es algo que conviene y desea todo Chile: que el Estado vuelva a hacerse cargo de la educación y punto!
La sordera del Gobierno puede hacer perder el año escolar. Debe sentarse ahora a conversar seriamente con los actores movilizados. Si lo hace en disposición de escuchar de verdad, no parece difícil consignar las concesiones ya otorgadas y concordar un procedimiento democrático para resolver las diferencias.
El sistema actual de financiamiento de la educación universitaria tiene un mínimo componente de aporte fiscal. Descansa en su mayor parte en el cobro a los estudiantes. Representa una carga ineficiente, injusta e insostenible para estos últimos. Esta situación se agrava con créditos con aval del Estado que la hacen todavía más insoportable, aparte de representar un elevado costo fiscal y beneficios para la banca intermediaria.
El contenido esencial del giro requerido consiste, por lo tanto, en reducir drásticamente los cobros a los estudiantes y asegurar que todos puedan pagarlo. También, condonar parte importante de las deudas existentes.
Con demagogia populista, autoridades han alegado que ello beneficiaría a estudiantes acomodados que pueden pagar. Pues bien, que ellos sigan pagando, nadie está en contra de eso. Pero no a costa de cargar sobre el conjunto el equivalente a la mitad de todos los impuestos a la renta que pagaron todas las empresas y personas pudientes el año 2009. Esa es la magnitud de los cobros actuales de matrículas y aranceles, los que hay que reducir por lo menos a la mitad.
Lo que hoy financian los estudiantes debe ser reemplazado con creces mediante aportes basales a las universidades, especialmente a las estatales y a todas aquellas que tengan carácter público. Se entiende por tales, según la definición entregada por la FECH, a todas aquellas que efectivamente no tengan fines de lucro; realicen actividades de docencia, investigación y extensión; con una planta adecuada de personal académico de calificación elevada a jornada completa; garanticen libertad de cátedra y no discriminen negativamente por ningún concepto, al tiempo que fomenten el acceso de estudiantes provenientes de hogares populares y; garanticen todo lo anterior mediante formas de gobierno interno democrático con participación de los tres estamentos.
Las escuelas y liceos deben volver al Ministerio de Educación. No tiene sentido seguir experimentando con nuevos organismos raros que no dependen de nadie y financiados igual que ahora mediante "vouchers." Sencillamente, se debería reconstruir un servicio nacional moderno, centralizado y descentralizado al mismo tiempo, que en breve tiempo instale un colegio público gratuito de excelencia en cada barrio de cada ciudad y pueblo de Chile.
Los actuales sostenedores privados amenazan con un acabo de mundo si se pone fin al lucro en educación. Ello es falso. El Estado ya está financiando los sueldos de todos los profesores de los colegios subvencionados, como si les pagaran lo mismo que en los colegios municipales, lo que no ocurre. El Estado sencillamente tiene que asumir directamente la gestión educacional de todo el sector subvencionado. Por decreto, igual como se hizo en España hace algunos años. Podrá contratar servicios externos anexos con privados. Si en ese nuevo marco, con un buen sistema público gratuito instalado, todavía hay instituciones particulares sin fines de lucro que desean mantener colegios, hay que seguir subsidiándolos. El problema no es la libertad de educación sino el desmantelamiento del sistema público para que florezca el lucro.
En cuanto a la educación terciaria técnica, se debería restablecer una red nacional pública y gratuita. Que la universalice para los egresados de enseñanza media que no vayan a la universidad como ha dicho el propio Presidente. Por ejemplo, generalizar la experiencia del CFT Lota-Arauco, el único público y gratuito, permitiría duplicar la cobertura total en el nivel terciario con un de siete por ciento en el gasto público ¡menos de lo que el Ministro de Hacienda ofrece aumentarlo cada año!
No sería mala idea revisar asimismo la escandalosa privatización de INACAP, que fue regalado por Pinochet en la hora undécima de su gobierno, a una secta religiosa que no pagó un solo peso y hoy lucra más que ninguno.
Los principales elementos de este diagnóstico y propuestas están avalados por la OCDE y el Banco Mundial entre otras instituciones, en sus informes más recientes referidos al tema en Chile. El ex Presidente del Senado y ex Ministro, Andrés Zaldívar, planteó algo muy parecido en una entrevista reciente. En lo que se refiere a las universidades, también por institutos de derecha como el Centro de Estudios Públicos. La unanimidad de la Comisión de Educación del Senado acordó terminar con el lucro en todos los niveles educacionales.
La solución es parecida a la que en los años 1960 transformó el sistema universitario, duplicando su tamaño en pocos años y convirtiendo en modernas universidades instituciones que antes no merecían el nombre de tales, creó el INACAP e instaló un buen colegio público en cada barrio y hasta en los lugares más remotos del páis.
La clave de la salida al conflicto es que el gobierno se siente a negociar seria y directamente con los actores sociales movilizados. Para ello resulta indispensable acordar de antemano determinadas condiciones que den garantías a la negociación misma, más que la aceptación previa de algunos puntos del petitorio del movimiento.
Por ejemplo y en primer lugar, el establecimiento de la mesa no debería requerir el término de las movilizaciones sino por el contrario, supone que las mismas continuarán por los cauces que sus dirigentes estimen más apropiados en cada momento.
En segundo lugar, debieran participar el gobierno y todos los actores movilizados y no otras partes interesadas. Es decir, los estudiantes secundarios, universitarios y de postgrado, los profesores, académicos y funcionarios, pero no los sostenedores, rectores, "expertos," etc. Ello sin perjuicio que de común acuerdo pueda incluir a parlamentarios que posteriormente deberán legislar al respecto.
En tercer lugar, el gobierno debe comprometerse a no enviar proyectos al parlamento referidos a educación antes de concluir los trabajos de la mesa de negociación. Muy especialmente, el presupuesto de educación 2012 debiera ser sometido a la discusión de esta mesa en los puntos atingentes. Los estudiantes tienen claro que todos los recursos requeridos deben consignarse en la ley de presupuesto y el gobierno tiene iniciativa exclusiva al respecto.
Se puede acordar de antemano que la mesa consignará los puntos ya aceptados por el gobierno, que no son pocos y definirá de común acuerdo un mecanismo democrático para resolver las diferencias, que son las más.
En cuanto a los primeros, por ejemplo, parece importante el ofrecimiento del Ministro de Hacienda de incrementar el presupuesto educacional en un 30 por ciento al 2014. Ello equivale a un ritmo de incremento del gasto de 9 por ciento anual. Puede ser necesario un poco más, pero no parece lejano a lo que se necesita para atender las principales demandas de forma razonable. Como se ha mencionado, felizmente no hay en este caso un problema de platas.
En cuanto a las diferencias, el movimiento ha planteado que el plebiscito parece la mejor forma de resolverlas, lo cual ha ganado una aceptación nacional impresionante. Sin embargo, especificamente para algunas materias de educación, puede haber formas inmediatas alternativas. Una de éstas, por ejemplo, puede consistir en que el gobierno utilice su iniciativa legislativa exclusiva para depositar en el parlamento la resolución efectiva de algunas de estas materias, levantando las restricciones presupuestarias respectivas.
Los estudiantes han dado de si lo suficiente como para que merezcan ser escuchados de verdad. No se puede forzar que además pierdan el año escolar. La responsabilidad exclusiva de no sentarse a conversar con ellos seriamente recae sobre el gobierno. Ellos lo vienen pidiendo desde hace semanas junto a sus rectores. Su reciente comparecencia ante el Senado mostró ante el país su disposición al diálogo y la notable seriedad de sus propuestas.
La alternativa para el gobierno es arriesgada. Siguen apostando al decaimiento del movimiento estudiantil, sin embargo, hay indicios que éste podría derivar en un estallido social más generalizado. La cosa se les puede poner fea.
¿Serán capaces de escuchar? Según la Violeta, eran sordos. ¡Sordos! ¡Sordos!
Manuel Riesco, economista del Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo (Cenda), nos cuenta el proceso de gestación de la Nacionalización del Cobre, su trascendencia para la economía nacional y la importancia histórica de Allende en este suceso. Al mismo tiempo, demuestra las nefastas consecuencias del actuar de las multinacionales cupríferas para la economía nacional.
De extensa trayectoria, el economista Manuel Riesco es uno de los defensores de que se renacionalice el cobre y el resto de los recursos naturales, que hoy a mano de "rentistas" no impulsan el desarrollo de la nación.
En conversación con Mediapinta, Riesco expone su visión sobre el desarrollo del proceso de nacionalización del cobre y el resto de los recursos naturales, del cáncer en el que se han convertidos los actuales productores de cobre "verdaderos rentistas del recurso natural" y defiende la renacionalización del cobre.
-¿Cuál fue el contexto histórico de la Nacionalización del Cobre, según su visión?
-Esto es una situación que se venía gestando desde antes. Hubo una sucesión de gobiernos desarrollistas que a lo largo de medio siglo, entre 1924 y 1973, donde el tema de la recuperación de la riqueza minera había sido importante en todo ese período. La alianza que sustentaba a estos gobiernos estaban incluía de modo importante al mundo popular, teniendo importancia en los hitos principales del período. Esta misma mezcla de presión por arriba y por abajo permitió lograr avances muy importantes en todos los planos.
El más importante es haber recuperado de forma plena nuestras riquezas básicas, hechos que se lograron en los últimos dos períodos. Antes los gobiernos tuvieron una actitud muy asertiva, por ejemplo cuando vino el terremoto de Chillán en el '36 se le puso un impuesto adicional a las mineras del cobre para que financiaran la reconstrucción. Cada uno de los gobiernos habían intervenido para ir mejorando la recuperación por parte del Estado en la recuperación de estas riquezas. Fue una trayectoria que culminó con la nacionalización del cobre, pero en realidad es una historia de medio siglo.
-Siendo este un proceso de 50 años, fue durante el gobierno de la Unidad Popular donde se profundizó.
-Yo diría que fue en los dos últimos, con una combinación de presión por abajo y la acción del Estado por arriba. A fines del gobierno Eduardo Frei [Montalva] se presentó la propuesta de "Chilenización", una nacionalización pactada y que era un ingreso del Estado en la propiedad de las empresas mineras. Esto provocó una discusión en todas las instancias del país, esto fue en el año 68-69. En esa discusión se hicieron parte federaciones de estudiantes, hubo debate en todos los centros de alumnos. Recuerdo que en la escuela de Ingeniería se produjo un debate entre el diputado Insunza que defendía la Nacionalización y un funcionario de gobierno que entregaba la postura del gobierno de Frei "Chilenización"... esto es un ejemplo del clima que se vivía en el país durante esa época.
Cuando llegó el momento de la nacionalización misma es muy interesante porque se logró la unanimidad en el Congreso a pesar de su minoría en el parlamento y que ya en ese momento la oposición era feroz, a eso se suma un ambiente caldeado ideológicamente y políticamente. Efectivamente esta combinación de la acción del movimiento popular y social por abajo y de la acción del Estado por arriba es posible lograr cambios importantes.
-Los intereses de ambas partes estaban muy marcados ¿Cómo cree usted que se logra aunar los criterios en torno a la nacionalización?
-Lo que pasa que este es un tema de unidad nacional, porque desde el punto de vista de los intereses del país todos se benefician de la recuperación de las riquezas naturales. Los únicos que pierden son los rentistas que se han apoderado de esos recursos que nos pertenecen a todos, que igual que ahora están en manos extranjeras.
El empresariado capitalista es una cosa distinta de los rentistas, estos son parásitos de los empresarios. La derecha tenía una ligazón con los latifundistas -por lo que se opuso a la reforma agraria- y, por supuesto, también lo tenía con las empresas que explotaban cobre y con el empresariado nacional, el cual se veía beneficiado con la nacionalización. Los únicos que no se veían beneficiados eran los rentistas, los que en nuestro país tienen hegemonía; Chile es un paraíso de rentistas.
-¿Qué significa eso?
-En Chile pasa lo mismo que en Arabia Saudita pero en vez de petróleo son nuestros recursos naturales. Los principales grupos económicos obtiene la mayor parte de sus ganancias de la renta de los recursos de los cuales se han apropiado -tal como lo hace el rey con el petróleo- siendo la principal la minería. Allí obtienen de ganancia según un estudio realizado por Cenda -"Tributación y Ganancia de la gran minería en Chile"- señala que entre 2005 y 2009, según los balances de las mismas empresas, las ganancias de estas son de US$ 76.800 millones. Estas ganancias son más de la mitad del presupuesto del Estado en el mismo período o sea los chilenos estamos pagando un Estado y medio. Esto equivale a más de tres veces lo invertido por ellos en 40 años, según sus propios balances invirtieron US$ 21.800 millones y ¡¡en 5 años sacaron 76.800 millones!! Esto es lejos el mayor lobby del país, el sector con mayor influencia política financiando algunas cosas pero con la condición de que no los toquen a ellos. A eso debemos sumarle el financiamiento de las campañas de la derecha y Concertación. A esto se le debe sumar que el costo de producir cobre, de acuerdo a los balances de las empresas, es: ¡¡Cero!! Codelco por cada dólar que vendió de cobre ganó 77 centavos durante esos 5 años; el año 2007 cuando los precios estuvieron alto ganó 91. Entonces quién paga los costos, los subproductos (molibdeno por ejemplo).
-¿Existe comparación entra las ganancias de los grupos mineros y el resto?
-Las ganancias que obtienen estos grupos de la minería privada no tienen relación con lo que ganan todas las empresas, estos tipos ganan 4 ó 5 veces más que cualquier empresario pero con la diferencia que ellos están sentados en el recurso que nos pertenece a todos y cobran por el acceso, sin siquiera procesarlo ya que se lo llevan como concentrado. En Chile durante 40 años la mitad de las inversiones han ido a dos sectores que no ocupan el 1% de la fuerza de trabajo, en el mismo período hubo un 8% de cesantes, lo que se traduce en que aquí la fuerza de trabajo importa un pepino ya que su riqueza se basa en la explotación del recurso natural, y por eso han hecho trizas el sistema educacional porque no necesitan una fuerza de trabajo calificada. La hegemonía de este sector rentista sobre la economía es el principal problema en el país, esto se repite en el resto de las principales grupos económicos (forestal, pesca).
-¿Cómo se vivió en esa época de la campaña internacional en solidaridad con Chile a propósito del embargo estadounidense a los envíos de cobre?
-En ese período Chile tuvo un protagonismo internacional muy importante. El único chileno universal ha sido Allende por el avanzado y democrático proceso de desarrollo que tuvo el país en esos 50 años y que culminaron en su gobierno, siendo protagonista de estos como estudiante de medicina en los 20, dirigente cuando cayó Ibañez, ministro de Pedro Aguirre Cerda, presidente de la Cámaraen los 50, senador en los 60 y sumado lo que se hizo durante su gobierno. Ahora esto se tradujo en la posibilidad de enfrentar las presiones internacionales; todos los organismos internacionales respaldaron el derecho del gobierno de Chile de nacionalizar sus recursos naturales, Naciones Unidas tiene resoluciones clarísimas en cuanto a la recuperación de los recursos; la UNCTAD promovía esta política en todas partes, entonces que contó con oposición a la nacionalización pero había una solidaridad impresionante. Esto es una materia que une en todo el mundo.
-Es muy fácil confundir transformaciones radicales con veloces y que generan mucho ruido por lo mismo. ¿Cree que se pudo dar eso con la nacionalización?
-Todo depende de la fuerza que tú tengas. Desde el punto de vista económico debes nacionalizar todo, cualquier cosa que dejes en renta es una ineficiencia económica. Todos los economistas, Samuelson, concuerdan. La economía moderna nació para que los industriales o empresarios combatan a los rentintas. Como te decía, depende de la fuerza que tengas para enfrentarte a los rentistas, que tienen enorme influencia en todos los sectores sociales. Que ha pasado durante los últimos 20 años: se han entregado los recursos a los privados. Debemos entonces lograr una capacidad política para recuperar la riqueza de estos recursos. Cosa que, obviamente, beneficiaría al país para definir sus estrategias de desarrollo.
-Si bien los militares no tenían como parte de su plan de gobierno desnacionalizar, crearon una Ley Orgánica que permitía esto ¿El plan de José Piñera apuntaba a que los gobiernos siguientes lo realizarán?
-Hay que ser justos en que Codelco era el doble de grande el 89 que el 84. La dictadura se financió con el cobre, pero no lo entregó; creó el marco legal para que se privatizara posteriormente. La gran responsabilidad de esto la tiene la Concertación, que entregó sin poner mayores trabas los recursos.
NO HUBO bombardeo "a La Moneda" el 11 de septiembre de 1973. Hubo bombardeos a Salvador Allende. Allende fue bombardeado en La Moneda, la sede del gobierno constitucional donde se sabía que estaba a esa hora, y fue bombardeado en Tomás Moro.
Y su palabra trató de ser acallada bombardeando las radios que lo apoyaban.
Si Allende hubiese estado esa mañana del 11 de septiembre de 1973 en una ciudad de provincia, esa ciudad de provincia habría sido bombardeada.
Si Allende hubiera estado en un Cordón Industrial ese cordón industrial habría sido bombardeado.
Si hubiera estado en la Universidad de Santiago, la Universidad de Santiago habría sido bombardeada.
NO SE TRATABA de destruir símbolos. Ni el Congreso, ni La Moneda, ni la Corte Suprema. Ni las sedes de "los extremistas armados".
Se trataba, a riesgo de su asesinato y de otras muertes, de obligar al Presidente a renunciar -toda la mañana estuvieron en eso- o a huir del país. Y a matarlo si se negaba a ello, como se negó.
Minutos antes habían bombardeado varias emisoras de radio.
Y el bombardeo no fue legal.
Ni fue legítimo.
Si hubiera sido legal o legítimo -la guerra lo es en ocasiones- no estaría hoy investigando el juez Mario Carroza y la FACH no habría ocultado a los hechores, en ese momento y durante 38 años. Los habría premiado públicamente. No se habría avergonzado, los habría destacado.
Se sabe que fue un delito, un crimen contra el Jefe de Estado constitucional.
No se ocultó a Baquedano después de Chorrillos y Miraflores.
No se ocultó a Prat.
Tampoco a los que mataron a Grau o Bolognesi.
No se ocultó, siquiera, al Teniente Merino, que murió en "una acción legítima" en territorio argentino.
No es que temieran "vendettas", como lo dio a entender Matthei. En las confrontaciones bélicas siempre es posible la vendetta. La réplica. Forman parte del enfrentamiento más o menos prolongado.
Esto se ocultó porque era condenable y se quiso exculpar de la condena a los pilotos mandados a bombardear.
Matthei comparó el bombardeo con la muerte de Bin Laden y los atentados a Kadafy. Y tiene razón: todos esos hechos son ilegales e ilegítimos.
Carroza lo sabe.
El bombardeo fue ilegal e ilegítimo porque el golpe fue ilegal e ilegítimo.
Las cabezas militares del golpe, Carvajal, Leigh, Mendoza, Merino y Pinochet, fueron delincuentes y debieron, en algún momento, ser juzgados. Si murieron sin serlo es porque tuvieron un tremendo poder militar y político como para evitarlo. Los delincuentes con poder son delincuentes.
También son responsables quienes alentaron el golpe o lo justificaron.
Responsables del golpe de Estado y del bombardeo a La Moneda.
Uno de esos próceres, brillante político de vaivenes, ya muerto, escribió al mundo 58 días después del golpe:
"El fondo del problema es que ese gobierno minoritario (el del Presidente que estuvo en La Moneda), presentándose como una vía legal y pacífica hacia el socialismo -que fue el slogan de su propaganda nacional y mundial- estaba absolutamente decidido a instaurar en el país una dictadura totalitaria y se estaban dando los pasos progresivos para llegar a esta situación".
El mismo prócer denunció: "En los comicios parlamentarios del 73 (ocho meses antes) bajó al 43%, a pesar de haber ejercido una intervención no conocida en la historia de Chile y haber utilizado toda la maquinaria del Estado, enormes recursos financieros y presión sobre las personas y organizaciones, que llegó hasta una violencia desatada que causó varios muertos y numerosos heridos a bala. Por último, quedó comprobado un fraude de por lo menos 4 a 5% de los votos pues los servicios públicos, entre otras cosas, falsificaron miles de carnés de identidad".
Y sobre la violencia, el prócer agregaba: "El Partido Socialista y el Partido Comunista crearon organizaciones armadas". Y las cita: "Las brigadas Elmo Catalán y Ramona Parra"(eran brigadas de propaganda callejera con las que trabajó, por ejemplo, el pintor Roberto Matta) Dice Frei: "Instaurado el gobierno (del Presidente bombardeado en La Moneda) convergieron hacia Chile varios miles de representantes de la extrema izquierda revolucionaria de América..." "(Se importaron) armas de todo tipo, no sólo automáticas sino que pesadas, ametralladoras, bombas de alto poder explosivo, morteros, cañones antitanques de avanzados modelos y todo un aparato logístico de comunicaciones de telefonía, clínicas médicas, etc., para poder concretar esa acción. Se había establecido así un verdadero ejército paralelo". "Las armas hasta ahora recogidas (treinta días después del bombardeo, aclaro) permitirían dotar a más de 15 regimientos, y eso que una abrumadora proporción aún no ha sido descubierta".
¡Qué mayor justificación del golpe y del bombardeo!
¡Qué más clara muestra de "asociación de asociados en sociedad"!
Otro, un reconocido ex Presidente que vive y participa, estuvo absolutamente de acuerdo con el anterior y señaló un día después del bombardeo:
"Los hechos que vive Chile son consecuencia del desastre económico, el caos institucional, la violencia armada y la crisis moral a que el Gobierno depuesto condujo al país, que llevaron al pueblo a la angustia y a la desesperación; los antecedentes demuestran que las FFAA y Carabineros no buscaron el poder".
Ni una sílaba sobre el bombardeo y menos una condena. Por el contrario. Son antecedentes factuales claros que a nadie pueden llamar a engaño.
Está también claro que ninguno de esos ex Presidentes será citado a declarar por el juez Carroza.
La llamada "clase política" entera (incluido el presidente del P. Comunista, que hizo recientemente un panegírico de Frei Montalva) tampoco los criticará.
Don Patricio Aylwin no ha hecho ningún mea culpa por ello. Ha entrado en debates para culpar a otros.
Aún es tiempo.
El contexto de la investigación del juez Carroza es un buen ambiente para que Don Patricio, un hombre de derecho que además pidió perdón en nombre del Estado por los crímenes de la dictadura, lo haga ahora por sus dichos y su responsabilidad en el golpe y en el bombardeo.
En Chile, el sionismo neoliberal ha logrado su máxima expresión gracias a una clase política duopólica caracterizada por el entreguismo y la corrupción, donde la derecha porta las banderas antipatriotas
EL SIONISMO se ha convertido en una de las principales herramientas de expoliación de países en desarrollo, generando brechas económicas insalvables y, además, fracturando al mundo en sectores irreconciliables...todo ello, por dinero y poder, orquestado y dirigido por financistas de diversos orígenes y razas, pero unidos por la misma característica esencial: ser sionista...lo que en absoluto significa ser exclusivamente judío.
El sionismo tomó su nombre de una de las colinas de Jerusalén llamada Zion, y adquirió alcance político gracias a Teodor Herzl, un periodista austríaco que a finales del siglo diecinueve pensaba que los judíos debían formar una nación propia en un solo territorio, específicamente en Palestina, el cual ellos consideraban ‘tierra prometida'.
En 1897, Herzl organizó el primer congreso sionista en Basilea, Suiza, cuyo programa decía: "el sionismo quiere crear un hogar para los judíos en Palestina, al amparo de la ley pública". El centro de este movimiento se estableció en Viena, donde Herzl publicó su semanario oficial Die Welt (El mundo). Los congresos sionistas se reunían anualmente hasta 1901 y después cada dos años. Cuando el gobierno otomano rechazó la propuesta de Herzl de otorgar la autonomía a Palestina, los sionistas buscaron el apoyo de Gran Bretaña.
En 1903 el gobierno británico ofreció a los judíos 6 mil millas cuadradas deshabitadas en Uganda (en aquel entonces, colonia británica) para que se establecieran en ese lugar de África, pero los sionistas rechazaron esta oferta e insistieron en Palestina.
Con el estallido de la primera Guerra Mundial (1914-1918), el sionismo se extendió, y los judíos rusos que vivían en Inglaterra promovieron la Declaración de Balfour, mediante la cual los británicos prometían apoyar a los judíos en la creación de un estado nacional judío en Palestina. Esta declaración fue incluida en el mandato británico de la Liga de las Naciones sobre Palestina el año 1922. Tres años más tarde, la población judía en Palestina se estimaba oficialmente en 108 mil personas; ocho años después ascendía a 238 mil. La inmigración judía fue moderada, pero se incrementó violentamente cuando se produjo el ascenso del nazismo en Alemania.
EL SIONISMO DESAFÍA AL IMPERIO BRITÁNICO
Bajo el mandato británico, muchos campesinos árabes fueron desarraigados de sus aldeas y despojados de sus tierras. La población árabe temía que, eventualmente, Palestina se convirtiera en un estado judío y hacía todo lo posible para resistir a los sionistas y a la política británica que los apoyaba. Hubo varias revueltas árabes, especialmente en 1929 y 1936-39, que provocaron que los ingleses limitaran el apoyo a los sionistas, lo que causó una ola de atentados terroristas sionistas contra árabes e ingleses.
Uno de ello -quizá el principal en la época- fue la voladura del Hotel Rey David, cuartel general de los británicos, quienes perdieron en ese atentado a más de 90 de sus hombres. El Irgún, organización terrorista judía, se adjudicó el atentado, aduciendo que era la respuesta sionista a la acción que los soldados ingleses habían desarrollado semanas antes en la Operación Agatha (fue la invasión de tropas inglesas a la Agencia Judía, arrestando a más de dos mil judíos por porte ilegal de armas y asociación ilícita para atentar contra la presencia inglesa en Palestina).
Posteriormente, a partir de 1938, con La Noche de los Cristales Rotos o Kristallnacht y la escalada del nazismo, la exterminación de judíos en Europa y el acoso que sufrieron en buena parte del mundo, provocó que un gran número de judíos buscara refugio en Palestina y muchos otros, especialmente de los Estados Unidos, se unieran al sionismo. Como la tensión árabe-sionista crecía, los británicos decidieron dejar el asunto en manos de la ONU. Ésta propuso, en noviembre de 1947, la división del territorio en dos naciones separadas, la árabe y la judía, así como la internacionalización de Jerusalén.
En 1948, una vez creado el estado de Israel, las organizaciones sionistas de todo el mundo se dedicaron a reunir fondos para apoyar a los israelíes y a los inmigrantes judíos que se establecían en Palestina.
LOS KAPOS TOMAN LAS RIENDAS DEL SIONISMO E INCIAN LOS GENOCIDIOS
En los campos de concentración construidos y dirigidos por los nazis en la Segunda Guerra Mundial, se creó una especie de sólida pirámide social, una estructura que tenía en su cabeza a los kapos o capos, especies de policías que los nazis de las SS sacaban de las mismas filas de judíos prisioneros, generalmente los más fuertes, los que tenían antecedentes criminales y delictuales, los poseedores de alguna tara o, simplemente, aquellos que amaban la violencia y la sangre, para que se ‘ocuparan' de la población interna, de los condenados al hambre, la tortura y la muerte.
Estos kapos ejecutaban una parte de las labores de represión a cambio de librarse, al menos inicialmente, del destino prefabricado para sus compañeros. En la tarea de ser el perro de su amo, los kapos variaban su ejecución en función de su talante personal: los sanguinarios, los sádicos, los depravados y pervertidos tenían la ocupación ideal para encauzar sus pulsiones, sin tener que rendir cuentas a nadie y con la total satisfacción de sus superiores. Ése era uno de los objetivos del nazismo: que parte de su trabajo perverso fuera ejecutado por los mismos que estaban doblegados. Los primeros insultos, los primeros golpes no venían de las SS, sino de los otros prisioneros, de compañeros, de aquellos misteriosos personajes que, sin embargo, se vestían con la misma túnica a rayas que el resto de los condenados.
Cuando las tropas soviéticas en el Este de Europa derrotaron a los ejércitos nazis y arribaron a los campos de concentración, junto a los miles de cadavéricos prisioneros y millones de kilos de huesos humanos depositados en hondos barrancos, encontraron la presencia de prisioneros ‘especiales', mejor alimentados y dueños de una tozuda veleidad: eran los kapos, judíos guardianes de judíos y ‘mastines' amaestrados por los nazis.
No cabe duda que los kapos aprendieron de forma directa y brutal todas y cada una de las técnicas usadas por los nazis para violentar, amedrentar y asesinar al adversario. Es difícil negar que el ‘síndrome de Estocolmo' hizo carne en ellos, pues una vez liberados y puestos en camino hacia territorios del Medio Oriente, los antiguos fieles ‘mastines' de Heydrich, Bormann y Himmler, ofrecieron su experticia al movimiento sionista, a tal punto que llegaron incluso a comandarlo.
La potencialidad del sionismo -dirigido ahora por antiguos kapos de campos concentración nazis- se confirmó en una de las más sangrientas y atroces masacres efectuadas por judíos en Palestina pocos años después de finalizada la segunda Guerra Mundial: Deir Yassin, una pequeña aldea palestina ubicada a 3 kilómetros al oeste de Jerusalén, que para el año 1948 no llegaba aún a los 800 habitantes. El 9 de abril del año 1948, bajo instrucciones expresas de la Jewish Agency, guerrilleros sionistas del IRGUN y la Banda Stern ingresaron a la entonces tranquila y pacífica aldea de Deir Yassin para desatar una carnicería en la que asesinaron a más de la mitad de la población. El objetivo era instalar el miedo entre los palestinos para forzar a Inglaterra y a la ONU la entrega de territorios y crear el estado de Israel.
En total masacraron a más de 400 personas, y la prensa internacional de la época intentó ocultar las cifras. El diario The New York Times, al hacer referencia al tema, primero lo minimizó y dijo que "habrían muerto" 254 personas. Apenas 40 aldeanos pudieron escapar. El resto tuvo que esconderse entre las ruinas, pues los fanáticos los buscaban para matarlos y no dejar más testigos.
Al respecto, Jack de Reine, observador de la Cruz Roja Internacional, elaboró un contundente informe que, sin embargo, coprodujo reacciones en el mundo hiper industrializado (a esas alturas, ya dominado por capitales sionistas). Reine escribió: "Los judíos rechazaron ayudarme y protegerme, vestían uniformes verdeolivo y usaban cascos, todos sus miembros eran jóvenes y adolescentes, varones y hembras, estaban armados con metralletas, rifles, granadas; tanto sus armas como sus uniformes estaban llenos de sangre, éste era el grupo encargado de asesinar a los sobrevivientes".
La Haganah, milicia judía dirigida en ese entonces por el sector mayoritario y socialdemócrata del sionismo, MAPAI, hoy Laborista, debía enterrar los cuerpos de las víctimas. Su jefe, Yenshorin Sheif, recordaba con sarcástica alegría el sangriento acontecimiento: "aquel día primaveral era maravilloso, los árboles de almendra estaban llenos de flores, pero por todos los lados venía el olor desagradable de los cadáveres que enterrábamos en la fosa común, y se veía el destrozo del pueblo".
Deir Yassin fue para el sionismo una "victoria". Se ufanaba de haber masacrado a un pueblo indefenso, se vanagloriaba de haber matado a niños y mujeres, de haber dejado en ruinas a una laboriosa aldea agrícola cuyo único "delito" era ser Palestina. Esta barbarie fue el génesis de Israel, y el mismo Menahem Beguin, señaló años más tarde: "lo que ocurrió en Deir Yassin y su divulgación ayudó a triunfar en batallas decisivas y allanó el camino al futuro".
Y fue así. Antes del 15 de mayo, mientras aún Palestina estaba bajo dominio inglés, los guerrilleros sionistas ocuparon varias ciudades y terminaron produciendo el éxodo de 3 millones de palestinos. Luego, con la ayuda anglosajona, el sionismo logró -ese mismo año 1948- que la ONU diera el visto bueno a la constitución del Estado de Israel.
EL SIONISMO EN EL MUNDO, HOY
Digamos, sin temor al error, que fue Menahem Begin quien rearticuló -políticamente- el movimiento sionista a través de la creación del Partido Herut (Libertad) que en 1973 con otras formaciones de la derecha nacionalista y neoliberal daría origen al Likud. (las violentas Banda Stern e Irgún fueron las raíces del Herut), el cual toma el gobierno de Israel el año 1977.
Este partido ultraderechista ha sido responsable de la mayoría de los actos sangrientos y genocidas cometidos por Israel en las últimas décadas. Uno de ellos, bastante conocido y definitivamente horroroso, fue la masacre en los campamentos de refugiados palestinos en Sabra y Chatila, en territorio libanés, orquestada y planificada por sionistas fundamentalistas, pero cometida por ‘cristianos' libaneses, yanaconas del Likud y de Tel-Aviv.
Begin fue, además, quien decidió cambiar la capital del Estado de Israel a la sagrada Jerusalén, luego de invadir territorios que no pertenecían a los hijos de Sion. Y a este hombre, por haber firmado un acuerdo de débil paz con el mandatario egipcio Anwar el Sadat (después de años de ataques, muertes e invasiones propiciadas por su política de expansionismo), la Academia Sueca le otorgó el Premio Nobel de la Paz, galardón que como bien sabemos -a través del ejemplo que otorga el inefable Presidente Obama- hoy día vale menos que cien gramos de maní confitado. Ya durante la campaña presidencial de 2008 había habido advertencias sobre la enorme influencia del lobby sionista sobre el "progresista" OBAMA. Se señaló que su principal asesor en materia estratégica era el sionista israelí Rahm Emanuel.
Más rápido que lento, los sionistas redescubrieron la importancia del rol especulador que había caracterizado a algunos judíos en el pasado histórico. La fuerza económica, la enorme e innegable capacidad financiera que distingue a los judíos de origen europeo, sean azkenazies o de la diáspora sefaradí, desde que los cristianos les reservaron esas funciones en la Edad Media, así como la máxima sociológica que han desarrollado a lo largo de la Historia de la humanidad (aquella de no comprometerse con ninguna nacionalidad, ni siquiera con aquella que les brinda refugio), les permitieron a los sionistas -es decir, a aquellos judíos que siguen creyendo ser los dueños del mundo por autorización de Yahvé- apropiarse de las riendas políticas, económicas, comunicacionales y sociales de los principales países industrializados del orbe, especialmente Estados Unidos de Norteamérica y su red de dominio (en este caso, gran parte de Latinoamérica y vastos territorios en Asia, África y Oceanía).
EN CHILE, EL SIONISMO TIENE SOCIOS DUOPÓLICOS
No cabe duda que el sionismo, aliado ahora al sistema neoliberal que, por lo demás él mismo creó (recordar que Milton Friedman tenía raíces judías y era esencialmente un sionista), ha logrado aherrojar las economías de muchos países latinoamericanos, siendo Chile su principal éxito en este subcontinente.
Aquí, la codicia y ampliación -o al menos mantención- de las tasas escandalosas de ganancias de las transnacionales y grupos privados conformados por sociedades anónimas donde los sionistas poseen la mayoría accionaria, alcanzan cifras que en cualquier país civilizado originarían procesos judiciales y sanciones severas.
Los economistas y políticos chilenos del duopolio binominal Alianza-Concertación han sido presa fácil (y barata) para los colmillos del neoliberalismo predador extranjero, dominado en gran medida por intereses planetarios que, como ya hemos señalado en líneas anteriores, proceden de capitales pertenecientes o asociados al sionismo norteamericano y europeo.
En este delicado asunto, los sionistas neoliberales no son exclusivamente judíos, pues también los hay de origen sajón, español, japonés e incluso árabe, pues en Chile -además de los Hiznpeter, Poniachik y otros- apellidos como Bitar y Pérez Yoma destacan por su yanaconismo neoliberal, habiéndose constituido -al igual que el inefable Fernando Flores (socio del mexicano Carlos Slim y del español Felipe González)- en referentes absolutos de la decadencia moral y falta de identidad que caracteriza a Chile en el concierto latinoamericano, lo cual es miel sobre hojuelas para el sionismo neoliberal que, en nuestro territorio, está graficado en las ganancias de las transnacionales del cobre y en el escándalo de la re-estatización de ENDESA, que en buena parte es hoy controlada por la ENEL del Estado italiano (con lo cual puede ser que hasta una parte de la infraestructura de las fiestas del desquiciado y desprestigiado Sr. Berlusconi sean pagadas con los dineros que cancelan millones de chilenos por el servicio de electricidad).
Si Chile gravara a las transnacionales y a las mega empresas privadas del cobre tal como grava a CODELCO -o como Noruega, Canadá o Venezuela tratan a sus trasnacionales que operan en recursos naturales no renovables- este año esas empresas deberían pagar al fisco nacional la cantidad de US$35.000 millones de los US$40.000 millones que ganarán en total (y no el esmirriado impuesto de US$4.000-US$5000 millones que pagarán sobre lo que declaran legal y ‘oficialmente', menos del 50% de la ganancia real).
En palabras simples y directas, esas empresas extranjeras le están robando a nuestro país un presupuesto completo del estado de Chile, en valores de este año 2011, con todas las consecuencias en materia de gasto social en pensiones, asignaciones familiares, educación, becas, investigación, vivienda social, inversiones en infraestructura y desarrollo industrial y económico independiente presumibles.
Ya nos esquilmaron provocando daños, hasta el 2010, por US$480.000 millones a través de diversas vías a partir del momento en que comenzó a operar la entreguista y falaz Ley Piñera de 1983, pues desde que subió el precio de la libra de cobre el año 2004, Chile ha dejado de percibir, en ocho años (con el 2011 incluido), unos US$200.000 millones de dólares, como mínimo.
Las reservas totales de Chile (300 millones de toneladas de cobre puro) -con los metales preciosos asociados que se extraerían-, a precios de hoy valen al menos US$3,7 BILLONES de dólares (US$3.700.000.000.000). Por ello, atención a este dato: al nivel de explotación previsto para fines del gobierno de Sebastián Piñera (8.000.000 toneladas/año), al país le quedaría cobre sólo para 35-37 años, a una tasa de explotación de US$100.000 millones por año.
A ese nivel de explotación, que equivale a 18.000.000.000 de libras de cobre, por la Ley de Rentabilidad del Cobre descubierta por el ingeniero y economista de CENDA Manuel Riesco, la ganancia real y total es igual al valor de la producción de cobre, ya que los subproductos (oro, plata, molibdeno, etc) pagan todos los costos.
En cuanto al cobre, Chile estaría produciendo ganancias por US$78.000 millones al año, de las cuales US$55.400 millones serían de la gran minería privada que dejaría en nuestro país no más del 10-12% en impuestos reales, lo que significa que esas empresas se llevarían la enorme suma de $48-50 MIL millones de dólares al año, como ganancia real.
Es así, entonces, que de los campos de concentración en Auschwitz y Treblinka, pasando por las sangrientas experiencias sufridas por los palestinos en Deir Yassin, Sabra y Chatila, o ahora en Gaza, los sionistas y neoliberales asociados a ellos decidieron agregar a su poder bélico -sito en el país que dominan sin contrapeso (EEUU)- los perfiles financieros y mega empresariales predadores que, en Chile, han alcanzado su cénit expoliador merced a una clase política caracterizada por el entreguismo, la corrupción y la desidia.
El sistema político se encuentra en crisis después de tres décadas y el modelo económico impide, por las lógicas ideológicas del poder, que se realicen las reformas necesarias para mejorar la calidad de vida de la sociedad civil, abatida por el encarecimiento del costo de la vida, el endeudamiento, y la subordinación de la que es víctima desde una constitución que no garantiza la participación ciudadana, legando la totalidad de las decisiones a las cúpulas que acceden a la administración del aparato del Estado, a través de una democracia representativa, donde los intereses de la ciudadanía entran en conflicto con las decisiones oficiales de las autoridades.
Chile es una empresa donde convergen las inversiones nacionales con la extranjeras, un escenario de negocios, con exigencias tributarias mínimas que les garantizan un paraíso del capitalismo para multiplicar sus fortunas, sin que este proceso beneficie a los gobernados, los que por antítesis, reciben bajos salarios, maltratos encubiertos, y una normativa que condiciona y somete su voluntad a los designios del dinero.
Sin duda, el desmantelamiento de la educación y la salud públicas, y la traslación de estas a los espacios del mercado, marcan un hito durante los años de dictadura, que tendrá consecuencias en los años posteriores a su ejecución. La municipalización de ambas realidades son el principio de su descomposición, instalando un sistema paralelo con mayores y mejores garantías, con la evidente intención de convertirlo en un prolífico negocio para el sector privado.
Así se va estableciendo un vínculo entre educación y negocio, la calidad se asocia a la capacidad económica de las familias para garantizar una buena enseñanza, por el contrario, quien no dispone de ingresos medios altos o altos, está condenado a una oferta educativa marginal proveniente de un Estado débil, displicente, que deja de desempeñar su rol de servicio ciudadano, preocupándose de administrar a través de su gestión y de su legislación, los diferentes conflictos sociales que pudieran empantanar el crecimiento económico de los inversionistas.
La estabilidad es un principio esencial para mantener el "orden" del modelo económico, reconociéndose unilateralmente, el derecho a cuantificar las riquezas de los grupos económicos en desmedro del trabajo humano de la mayoría, el que se desvaloriza permanentemente disminuyendo su acceso al consumo básico indispensable.
Alimentos, transportes, y viviendas de alto costo en relación a otros países latinoamericanos. Ingreso mínimo paupérrimo. El viejo concepto de la explotación se cierne sobre nuestras vidas, en un país que contextualizado por su crecimiento material, esconde la pobreza y la subsume entre resultados macroeconómicos y debates públicos que excluyen estos temas de la agenda pública nacional.
El lucro predomina como un derecho inalienable de los empresarios, desdeñando la idea de buscar un equilibrio que nos permita acceder a una mayor justicia social.. Vender con la mayor rentabilidad posible es un axioma esencial del neoliberalismo, y esto incluye a la Educación y a la Salud de todos los chilenos.
Las recientes movilizaciones estudiantiles reivindican el derecho a una educación gratuita proveniente del Estado, y de paso le recuerdan a este estamento, cual debe ser su rol en relación con la sociedad civil a la que gobierna. Recuerdo el viejo axioma del Presidente Pedro Aguirre Cerda, en la década del treinta del siglo pasado: "Gobernar es educar", pero las autoridades actuales no comparten este principio humanista, quien no posea dinero suficiente no tiene acceso a la educación, salvo que acepte las reglas del juego, y gestione un crédito en el sector financiero y comprometa su vida y su futuro, arriesgando su escaso patrimonio ante la imposibilidad de emplearse en el raquítico mercado ocupacional, porque siendo objetivo, la relación oferta educacional versus mercado laboral es absolutamente incoherente y desproporcionada. Se obtiene un crédito endeudándose y luego nadie garantiza un espacio laboral digno y bien remunerado para cubrir el compromiso económico contraído. La mera acción en este sentido, nos sume en una inseguridad y en una inestabilidad de la cual nadie se hará cargo en los próximos años.
En síntesis, el país enfrenta una contradicción de fondo, la educación es un valor y un derecho que debe ser garantizado por los gobernantes de turno, y no un negocio para enriquecer a los empresarios que por extensión de sus empresas financieras y de manufacturas, instalan a diestra y siniestra Universidades y colegios privados.
La razón de fondo de las contradicciones que enfrenta nuestra sociedad es que los grandes empresarios, asumida la globalización capitalista, entienden que es insuficiente el solo manejo de sus negocios e inversiones, y por tanto, expanden sus tentáculos hacia el poder del Estado, al ejercer su control disponen del territorio nacional, de sus riquezas naturales, patrimonio de todos sus habitantes, en un espacio para privilegiar sus negocios individuales, de esta forma idean el proyecto Hidroaysen, para vender más energía y generar mayor rentabilidad para los inversionistas, sin que esta riqueza "chorree" al conjunto de la población.
No se requiere de mayor rigor analítico para responder a la pregunta de ¿por qué y para qué un millonario decidió presidir el país en la actual coyuntura, constituyendo un equipo ministerial y jefaturas con personas de grupos provenientes del poder económico nacional?.
Es evidente que aquellos que han pensado a través de la historia que el Estado debe descentralizar el manejo económico, radicando la acción en su totalidad en el sector privado, no pueden sentir y pensar que hay valores humanos que están fuera de cualquier criterio economicista, no está en su ADN el entendimiento que educar no es vender, que sanar a otro ser humano, es impropio de un negocio, el lucro en estos ámbitos es una inmoralidad, es una visión contraria a la ética humanista, y por tanto, la reacción natural de los afectados por esto tipo de modelo esgrimen con legitimidad, el derecho a una sociedad de características distintas a las que fueron impuestas a partir de la transición en la década de los noventa.
Chile empieza a cambiar, aún los poderes fácticos mantienen el control de los procesos y proponen solucionen que enmarcan con alambre de púa, el que salta la cerca es reprimido con eficacia, pero son tantos los presionan que la cerca se derrumbará, y cuando eso ocurra, será el inicio de un camino hacia una verdadera libertad.
Algo está pasando, los largos años de letargo están llegando a su fin. El pisoteado pueblo de Chile está despertando y toma conciencia de que las cosas pueden cambiar, que otra sociedad es posible; que el proclamado fin de la historia no es tal, no existe; que una relación social más justa y equitativa es necesaria y, si los gobernantes no trabajan en esa dirección, sino para el interés personal y de los suyos, debe el pueblo tomar riendas en el asunto, lavarse bien la cara, apretar los puños y pasar a la acción para generar los cambios urgentes que se requieren.
Quizás fue necesario un cambio generacional para que el descontento se hiciera presente y se organizara. Con la profunda transformación cultural que conllevó ese cambio, la promesa de la transición pactada y la odiosa comparación de cualquier situación y realidad con la dictadura, ya no convence a nadie.
Probablemente, el mayor daño de aquellos años no haya sido la imposición del sistema capitalista de mercado desregulado, si no la falsa convicción sobre la imposibilidad de cambiarlo, ya que se convenció al país de que aquel modelo era el único posible, el que genera desarrollo. Ello provocó, cual inductor del sueño, una profunda sensación de conformismo, estimulado además por el bienestar material inmediato que otorga el consumo irracional e innecesario, propio del fetichismo de las mercancías.
Por otra parte, muchos de quienes advirtieron el engaño cayeron en la desazón y resignación, dada por la supuestamente invencible maquinaria neoliberal, y en el embargo de un sentimiento de soledad frente a una sociedad deslumbrada por las luces de la publicidad engañosa.
Sin embargo, el vaso se ha rebasado una y otra vez y los abusos continúan. Los mercados en crisis han perdido toda credibilidad, son conocidas las extremas utilidades de las empresas que saquean el ecosistema y los recursos naturales, así como aquellas usureras del bolsillo del ciudadano que, frente a la necesidad, la publicidad y el engaño, cae en la trampa del llegar y llevar, y hoy ve cómo por arte de magia sus deudas originales se elevan y multiplican por 2, 3, 4 o más veces. No le crea a las ofertas del pague en tres o más cuotas, no le crea a los mercaderes usureros que, más hábiles que el mejor de los lanzas internacionales, le meten la mano al bolsillo sin que lo note. Digámoslo claro: Esos son los delincuentes, los más grandes ladrones al amparo de la ley; fuera de las cárceles están los que más roban; "malas prácticas" le llaman al escándalo cuando sale a la luz.
Son muchos los atropellos y algunos nos afectan y movilizan más que otros, hoy es la protección de la Patagonia, pero el tema de fondo es el medioambiente como sujeto de derecho; hoy es el acceso amplio y asegurado a la educación pública y de calidad, gratuita: el derecho a la educación; hoy es la privatización de las semillas, el patrimonio de los pueblos originarios y de toda la humanidad en manos de privados inescrupulosos.
Los conflictos de interés están a la orden del día partiendo por el Presidente. El Ministro de Educación lucra con aquello que supuestamente debe defender, y tiene el descaro de decir que las universidades privadas funcionan sin fines de lucro. La ministra vocera y su familia engordan sus cuentas bancarias al beneficiarse directamente con el desarrollo e imposición de un convenio biopeligroso. Y es que las apariencias engañan, tras una mediática sonrisa se oculta una semilla de maldad, la semilla que nos enferma a seres humanos y medioambiente, la transgénica.
Ayer y hoy la Concertación lucra con la educación, el saqueo del medioambiente y tantos otros sectores, y como lobos con piel de oveja, vienen a colgarse chapitas contra HidroAysén y adherir a las demandas del movimiento estudiantil, tratando de sacar dividendos positivos para su deslegitimada y rechazada coalición frente al rechazado y deslegitimado Gobierno.
No nos engañan, cada día son más quienes saben que son lo mismo, que llevan 20 años cogobernando el país coludidamente para su beneficio propio, todo desde que se quebró la democracia chilena aquel fatídico martes 11 de septiembre de 1973. Ha pasado mucho, pero su fin llegará más temprano que tarde y el pueblo soberano volverá a gobernarse.
Puede sonar ingenuo y lo es; quienes detentan el poder no querrán nunca perderlo y tienen muchas herramientas para mantenerlo, incluida la fuerza armada que viola y atropella; pero tenemos la firme convicción de que el pueblo unido es más fuerte aún y, trabajando juntos, lograremos trazar las reglas del juego mediante una Asamblea Popular Constituyente.
Hace años ya que muchas organizaciones del más diverso tipo vienen planteando lo necesario que se hace un proceso de unidad donde las diferentes luchas encuentren su denominador común y así, con toda la fuerza que otorga el trabajo conjunto, hacer sonar mucho más fuerte la voz del pueblo que exige se detengan los abusos. Diversos discursos claman esa necesidad.
Aún no se observa un movimiento amplio y transversal potente y consolidado que una a estudiantes y profesores, trabajadores, ecologistas y pobladores, campesinos, hombres, mujeres y niños, desempleados, dueñas de casa y sin casa, y a todos quienes tienen motivos para levantarse.
Que se sepa y oiga, somos miles de millones y estamos en todo el mundo. Los logros y progresos en este sentido solo dependen de que la incipiente unidad del movimiento social se consolide y solidifique, que todos entendemos que es la única vía de generar un cambio social verdadero. Los profundos cambios sociales no serán posibles si no son muchos más los que exijan y demanden sus derechos.
Llegó la hora de acabar con los atropellos y de construir un gran movimiento social que pueda cambiar las reglas del juego, es hora de las concentraciones masivas, llegó el tiempo de la justicia social.
Nuevo Quijote
mundo podrido
necesita a gentil caballero...
Lo sé ;pero yo tengo predilecciones por las grandes ideas, y aunque la literatura se me ofrece con grandes vacilaciones y dudas, prefiero no hacer nada.
Tengo un concepto dramático de la vida, y romántico; no me corresponde lo que no me llega profundam...ente a mi sensibilidad. (…) Como ciudadano, soy hombre tranquilo, enemigo de leyes, gobiernos e instituciones establecidas. Tengo repulsión por el burgués, y me gusta la vida de la gente intranquila e insatisfecha, sean éstos artistas o criminales. Porque vivir es lo más raro de este mundo, pues la mayor parte de todos no hacen otra cosa que existir.
Obviando mis defectos, la mayor de mis virtudes pueden ser la generosidad, la humildad y el saber escuchar con atención al interlocutor, tengo gustos simples. Me satisfago con lo mejor. Cuando me da por pensar de noche en mis defectos, me quedo dormido inmediatamente. También la sinceridad. Soy persona paciente de carácter afable y trabajo para convertir mi tiempo en éxito (no me gusta perder el tiempo con cualquiera).
Como mala persona soy un completo desastre. Hay montones de gente que afirman que no he hecho nada malo en toda mi vida. Por supuesto sólo se atreven a decirlo a mis espaldas...
Me convencí ahora que el amor es energía inmortal e indestructible ya que su característica principal radica en regenerar, por está razón siempre tiene la última palabra frente al desamor o la traición. El amor nos permite percibir el aroma de lo invisible, nos muestra la función de la vida.
He descubierto, que ser feliz NO es tener una vida perfecta.
Que jamás debo desistir de las personas que amo.
Jamás desistir de ser feliz, pues la vida es un espectáculo imperdible…
Y creo ser un tipo...especial!
Victor Rodriguez O.
QUIJOTE Y SANCHO