LA "REVOLUCIÓN POPULAR" DE ISLANDIA

Islandia es una isla del Atlántico Norte habitada por personas de origen escandinavo (nórdico-germánico) e irlandeses. Una investigación genético genealógica determino que la mayoría de los hombres islandeses son de origen nórdico y las mujeres de origen irlandés. La isla es atravesada por una falla geológica por lo que tiene numerosos volcanes y recursos geotérmicos. Su población es de un poco mas de 300 mil habitantes cuyo 60% se radica en Reikiavik la capital del país.
Es una república independiente que pertenece al ámbito comercial de la Unión Europea sin ser miembro de esa Unión.
El ingreso per capita islandés es de 55.000 dólares anuales y ha sido calificada como la tercera nación de mas alto desarrollo del mundo. Los islandeses viven en lo fundamental de la pesca y la industrialización del pescado (40%) y de la extración de bauxita (aluminio) y otros minerales. Cada islandés tiene a disposición 1,5 autos.
Islandia tiene 103 mil kilómetros cuadrados de superficie (unas 10 veces menos que Chile).
La información sobre este país es muy precaria en los medios de comunicación europeos que acostumbran a informar acerca de las mas lejanas islas del Pacífico o las aldeas perdidas del Cáucaso.
Ajustados a sus tradiciones igualitarias germánicas los islandeses no aceptaron nada, ni la mas mínima concesión, a los juglares de las finanzas que con complicidad del gobierno conservador que tenían hace dos años, llevaron a la ruina a los bancos y a los ahorrantes islandeses en un cuadro desastroso muy parecido al que sufrieron los argentinos con el "corralito".
No sólo derrocaron al gobierno culpable de la bancarrota bancaria, sino que estatizaron los tres bancos (son los únicos) islandeses; hicieron un referéndum por el que rechazaron el reconocimiento de la deuda con bancos de Inglaterra y Holanda y otros bancos europeos y finalmente eligieron una asamblea constituyente que debe elaborar una nueva constitución destinada a democratizar el sistema completo y radicar en esa ley fundamental los instrumentos que impidan que una crisis como la que sufrieron se vuelva a repetir y sobre todo controlar mejor a los gobernantes. Eligieron un gobierno de izquierda nacionalista y cesaron los pagos de la deuda.
Las informaciones sobre este "proceso revolucionario" nórdico fueron entregadas con cuenta gotas por la maquina de los medios europeos. En parte con verdades parciales, a medias o silenciando por ejemplo el referéndum o la elección de la Asamblea Constituyente.
Es interesante repasar lo ocurrido para comprender el porque del silencio o la tergiversación acerca de lo ocurrido, no en Egipto o en Siria, sino que en un país europeo y nórdico para mas remate el cual es visto por alemanes, suecos, daneses y otros como el depositario de la sagrada tradición germánica primitiva, fuente de todas las virtudes nórdicas y que tendría una influencia muy grande en el imaginario colectivo de los países del continente que se adscriben a esas tradiciones. Baste señalar que el turismo a Islandia desde Dinamarca; Alemania, Suecia, o Noruega tiene mas bien un carácter de "peregrinación" que una mera curiosidad por un país "extranjero".
Geir Haarde, el ex Primer Ministro de Islandia, derrocado por el llamado a elecciones anticipadas impuesto por el pueblo islandés está sentado en el banquillo de los acusados en Reikiavik y enfrenta una acusación por negligencia, complicidad y daño al interés nacional de Islandia. Se le acusa de haber sabido y conocido la grave situación en que se encontraban los bancos islandeses sin hacer nada para cautelar los intereses de los ahorrantes en complicidad con los directivos de los bancos. Está amenazado de ser condenado a dos años de prisión por un tribunal especial constitucional que ses constituyó por primera vez en la historia del país y que la constitución establece como algo excepcional. Haarde es derechista y neoliberal.
Esta es, brevemente, la historia de los hechos:
2008. Se nacionaliza el principal banco del país. La moneda se desploma, la bolsa suspende su actividad. El país está en bancarrota.
2009. Las protestas ciudadanas frente al parlamento logran que se convoquen elecciones anticipadas y provocan la dimisión del Primer Ministro, y de todo su gobierno en bloque. Continúa la pésima situación económica del país.
Mediante una ley se propone la devolución de la deuda a GB y Holanda mediante el pago de 3.500 millones de euros, suma que pagarán todas las familias islandesas mensualmente durante los próximos 15 años al 5,5% de interés.
2010. La gente se vuelve a echar a la calle y solicita someter la ley a referéndum.
En enero de 2010 el Presidente Geir Haarde, se niega a ratificarla y anuncia que habrá consulta popular.
En marzo se celebra el referéndum y el NO al pago de la deuda arrasa con un 93% de los votos.
A todo esto, el gobierno ha iniciado una investigación para dirimir jurídicamente las responsabilidades de la crisis. Comienzan las detenciones de varios banqueros y altos ejecutivos. La Interpol dicta una orden, y todos los banqueros implicados, abandonan el país.
En este contexto de crisis, se elige una asamblea para redactar una nueva constitución que recoja las lecciones aprendidas de la crisis y que sustituya a la actual, una copia de la constitución danesa.
Para ello, se recurre directamente al pueblo soberano. Se eligen 25 ciudadanos sin filiación política de los 522 que se han presentado a las candidaturas, para lo cual sólo era necesario ser mayor de edad y tener el apoyo de 30 personas.
La asamblea constitucional comenzó su trabajo en febrero de 2011 y presentará un proyecto de carta magna a partir de las recomendaciones consensuadas en distintas asambleas que se celebrarán por todo el país.
Deberá ser aprobada por el actual Parlamento y por el que se constituya tras las próximas elecciones legislativas.

Esta es la breve historia de la Revolución Islandesa : dimisión de todo un gobierno en bloque, nacionalización de la banca, referéndum para que el pueblo decida sobre las decisiones económicas trascendentales, enjuiciamiento de responsables de la crisis y reformulación de la constitución por los ciudadanos.
Naturalmente que dados los efectos probables que pudiese tener este ejemplo de democracia desde la base en Europa, los medios que se auto definen como "responsables" han entregado la información con cuenta gotas y en forma tan dispersa, tergiversada y a medias que los ciudadanos europeos ni tienen idea de lo ocurrido, que visto en su realidad concreta (como lo explica la puntualización que publicamos, la verdad es que es una verdadera "revolución por abajo).
Hasta este momento sólo se conocía un caso de negación de la deuda externa: el argentino que fue la base de la recuperación de la economía argentina y del desarrollo a pasos gigantes que goza la nación vecina..
En el otro extremo del planeta ahora los islandeses se pueden anotar entre los líderes de acciones de este tipo.
¿Y en Chile?
Veremos




SALVADOR ALLENDE GOSSENS
