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22 Septiembre 2010

CELEBRACIÓN DEL BICENTENARIO

 

Sra. Graciela Alvarez Rojas

Cómo caracterizar esta celebración? Pregunta indispensable, pues universalmente los Aniversarios, y en este caso los doscientos años del proceso independentista, implican un análisis de los principales hechos y circunstancias acaecidos en el período que abarca una celebración: ¿cuáles fueron los principales hitos de estos doscientos años que se celebran? Preguntas que debemos responder. Hay que señalar en primer término que en el programa de celebración, aparte de conceder por vía legislativa cuatro días de feriado legal, están ausentes los motivos y causas de esta fiesta que se pretende colectiva. Fuera de izar una gigantesca bandera confeccionada en el extranjero, de trasladar el monumento del patriota José Manuel Carrera y colocarlo frente a la estatua de Bernardo O'Higgins, y declaraciones generales de patriotismo e invocaciones a Dios todopoderoso, ¿que más se encuentra en el programa de la celebración?

La celebración se ha reducido a consumir parrillas, bailar cueca, celebrar un cumpleaños gigantesco en plazas, comunas, barrios y en todos los rincones. Chile convertido desde esta semana, en una parrilla gigantesca, comiendo asados, chunchules, prietas, ensaladas anticuchos, empanadas y un cuanto hay, instigado e impulsado por los medios que anuncian precios especiales, que llaman a comprar anticipadamente y repletan las pantallas televisivas con los anuncios de precios bajos en pollos, carnes de vacuno, cebollas, y empanadas. Llamados a Engullir, ¡sí señores!, comer y tomar del tinto y del otro con la chicha guardada.

No hay mención alguna que destaque, por ejemplo, algunos de los principales acontecimientos producidos a partir de septiembre de 1810, sin ninguna referencia histórica a la lucha por constituir instituciones republicanas, ni cuáles fueron éstas, si estuvieron marcadas por un verdadero sentido de independencia económica y social o fueron acomodos y copias de instituciones europeas. Nada acerca de las luchas y conflictos entre republicanos, liberales y conservadores. Existe olvido total de la escasa participación de las clases trabajadoras en las esferas del poder; las restricciones a los mecanismos del sufragio; la exclusión de las mujeres del poder electoral hasta avanzado el siglo XX; silencio absoluto respecto a las causas de la Guerra del Pacífico y a la invasión de tropas chilenas a Perú; la llamada "pacificación de la Araucanía"; las pugnas de poder entre políticos, más allá de los márgenes del ejercicio de la soberanía popular.

Olvido absoluto de la importante e histórica lucha de grandes contingentes de trabajadores por el Poder Constituyente, agrupados en las mutuales junto a profesores, empleados, funcionarios, a quienes reunió y movilizó de manera ejemplar la llamada Asamblea Nacional Alimentaria en la década del los años veinte y la posterior AOEP [Asamblea de obreros, estudiantes y profesores], que retomaron la idea de una Asamblea Constituyente para reemplazar la obsoleta Constitución del 33. Las bases ciudadanas querían hacer oír su voz, definir un proyecto constitucional y ejercer su soberanía de manera clara, directa, nítida y transparente. El organismo ejecutivo de la AOEP preparaba una Asamblea Constituyente formada por asalariados e intelectuales, con excusión de militares y políticos, pero lamentablemente sus voceros confiaron que el Presidente Alessandri garantizaría la libre ejecución de la Asamblea Popular y la realización de una Asamblea Nacional Constituyente, constituida por obreros, empleados, estudiantes, profesionales e intelectuales, cuyo objetivo era concretar un Proyecto de Constitución para Chile.

Entre las reivindicaciones contempladas, por el programa mínimo de la Asamblea se incluía el abaratamiento de la subsistencia, la promulgación de un Código del Trabajo, la reforma de la enseñanza y un procedimiento democrático que recogiera a través de todo el país, las deliberaciones acerca del proceso constituyente. En todas las deliberaciones de la Asamblea Nacional Constituyente se ponía el énfasis en la participación ciudadana, en una democracia participativa y social, en el debilitamiento del centralismo y en la reducción el poder metropolitano, en el rol del Estado como un mandatario de la soberanía popular. Significaba el reemplazo del personalismo, el individualismo y el caudillismo [vid. Gabriel Salazar, Del poder constituyente de asalariados e intelectuales [Chile, siglos XX y XXI]. Lom Ediciones].

Todos estos propósitos fueron tergiversados al designarse una Asamblea de Notables cuya mayoría provenía del mundo político tradicional. Una vez más se omitió el ejercicio de la auténtica soberanía popular al modificarse la Constitución de 1833 y ser reemplazada por la de 1925, que se redujo a la aprobación de un texto constitucional que anulaba y escamoteaba el ejercicio de la soberanía de asalariados y demás fuerzas. Así quedaba inconcluso el proceso movilizador del Poder Constituyente.

Ni una minima mención al proceso constituyente que hemos recordado se anota en ninguna de los discursos oficiales, Ignorancia y, además, olvido total de esta parte de nuestra historia. Tampoco se contempla la necesidad de cambiar la Constitución del 80.

Participación ciudadana, democratización, son palabras vacías de contenido, meros enunciados, reducidos a lo que hemos señalado con el motivo esencial de la celebración del Bicentenario. Ninguna mención a los acontecimientos de los años siguientes a las décadas de 1940 a 1960 y menos al año 1970. La historia está reducida a hitos generales. No hay una sola alusión a los hechos de violaciones a los derechos humanos, a la dictadura de Pinochet, al golpe militar, a la forma pactada de consenso para el término de la dictadura.

Menos siquiera mencionar las importantes etapas de la nacionalización del cobre y el proyecto interrumpido del programa de gobierno de la Unidad Popular. Todo continúa en la senda seudodemocrática, bajo el imperio de una institucionalidad fundamentada en la Constitución del 80 de origen ilegítimo, que devino en legalidad y que nos rige y continuará rigiendo. No vale la pena, todo está bien si Chile camina por la vía de progreso enmarcado en el modelo económico del neoliberalismo, sometidos todos a ser objetos de consumo.

Sigamos celebrando este Bicentenario dentro de lo establecido por este orden rígido y autoritario. Sigamos todos consumiendo la gran parrilla en que se transformó esta celebración de norte a sur.

* Graciela Álvarez Rojas es Presidenta de la Asociación Americana de Juristas, Rama Chilena

Foto: Graciela Álvarez Rojas

 

servido por manuel-rodriguez-e 2 comentarios compártelo

2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

laurencia19

laurencia19 dijo

La derecha de nuestro país nunca se ha destacado por promover la cultura, más bien promueven lo ordinario, lo parafernálico y la mejor muestra de ello han sido los pobres actos realizados en la celebración del bicentanario y la pobre actuación de Piñera que ni siquiera sabe conjugar verbos básicos...cómo le iría a este sujeto si le aplicáramos una prueba SIMCE o PSU????
Un abrazo.

24 Septiembre 2010 | 03:26 AM

En Chile se miente hasta cuando se dice la verdad. Una técnica muy usada es tomar una verdad pequeñita y usarla para justificar una gran mentira.

En Chile se miente hasta cuando se dice la verdad. Una técnica muy usada es tomar una verdad pequeñita y usarla para justificar una gran mentira. dijo

Pocos dias antes de esa primera declaración (justificando el Golpe Militar), Patricio Aylwin estuvo ’tramitando’ a Allende con falsas promesas de apoyo a un plebiscito.

Pero no es el único mentiroso de Chile. En Chile se miente hasta cuando se dice la verdad. Una técnica muy usada es tomar una verdad pequeñita y usarla para justificar una gran mentira. ¿Me pides algún ejemplo? Lee El Mercurio o La Tercera y no te tragues lo que leas. Digiérelo y piénsalo. Verás como eres capaz de descubrir las falacias. No en balde, el dueño de El Mercurio, Agustín Edwards recibió seis millones de dólares para ’desestabilizar’ el Chile de Allende. (Es un hecho histórico revelado por el Congreso de los Estados Unidos).

Por ejemplo, se miente al hablar del apoyo a los 33 mineros y al omitir las causas que provocaron el accidente http://maximokinast.blogia.com/2010/082901-si-los-33-mineros-hubi... y al premiar a los empresarios culpables, como se demuestra en el documento citado.

Se miente al publicar la alegría de la prensa por la posibilidad de rescatar con vida a los 33 mineros, y usar esta noticia para ocultar que hay 33 mapuches presos políticos en huelga de hambre, encarcelados por una ley antiterrorista de la Dictadura.

Nos han vendido la gran mentira del neoliberalismo como la panacea universal, como el fin de la Historia y nos han llevado a ser uno de los países con mayor desigualdad. Un país con castas sociales. Un país en el que una denuncia como esta es fruto de un resentimiento social, del odio marxista inoculado en mis venas. (Ni soy ni he sido marxista, ni siento odio, ni resentimiento social, ademas vivo muy bien).

Y llega el mes de septiembre, con la esperanza como lo único que va sonando en los bolsillos, en que celebraremos la mayor mentira: El Bicentenario.

¿De que? Un bicentenario son doscientos años. Hace doscientos años que los dueños de Chile (de esa época) se reunieron en Cabildo Abierto, en lo que hoy es el Correo de Santiago, para decidir como seguir chupando del bote y explotando al pueblo. Habia algunos que querían aprovechar la oportunidad para declararse independientes de España, pero la mayoría optó por privilegiar sus negocios y establecieron una Junta de Gobierno nacional, al estilo de las Juntas de Cádiz e hiceron una Declaración, para cubrirse las espaldas (por siaca) en la que expresaban que lo hacían para ’resguardar este girón de la Corona de Nuestro Amado Soberano, Fernando VII". (Cito de memoria). O sea que de Independencia*, nada de nada. Del pueblo, nada de nada. De República o de Democracia, nada de nada. Lo que no es extraño, porque entonces, igual que ahora el Gobierno de Chile era cosa de ricos, muy ricos.

Pero Chile y los chilenos viven de mentiras, como la Teletón, como la generosidad de Farkas con los mineros (US$ 10.000 le dio a cada familia). ¡Que generoso! Por sólo US$ 300.000 se hizo publicidad en todos los medios de prensa de todo el mundo. ¡Genial! Al Piraña no se le ocurrió esa idea.

A pesar de todo, Septiembre es un mes hermoso y es bueno disfrutarlo. Hagámoslo con estos versos de Pablo Neruda:

Mes de banderas,

mes seco,

mes mojado,

con quince días verdes,

con quince días rojos,

a medio cuerpo te sale humo

del techo,

después abres de golpe las ventanas,

mes en que sale el sol

la flor de invierno

y moja una vez más

su pequeña corola temeraria,

mes cruzado

por mil flechas de lluvia

y por mil lanzas

de sol quemante,

septiembre,

para que bailes,

la tierra pone bajo tus pies

la hierba festival de sus alfombras,

y en su cabeza un arcoiris loco,

una cinta celeste de guitarra.

Baila, septiembre,

baila con los pies de la patria,

canta, septiembre,

canta con la voz de los pobres:

otros meses son largos y desnudos,

otros son amarillos,

otros van a caballo hacia la guerra,

tú, septiembre,

eres un viento,

un rapto,

una nave de vino.

Baila en las calles,

baila con mi pueblo,

baila con Chile,

con la primavera,

corónate de pámpanos copiosos

y de pescado frito.

Saca del arca

tus banderas desgreñadas,

saca de tu suburbio

una camisa,

de tu mina enlutada

un par de rosas,

de tu abandono

una canción florida,

de tu pecho que lucha

una guitarra,

y lo demás el sol,

el cielo puro de la primavera,

la patria lo adelanta

para que algo te suene

en los bolsillos:

la esperanza.

* La Independecnia de Chile se firmo en Abril de 1818, por si no lo sabías.

26 Septiembre 2010 | 07:56 AM

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Nuevo Quijote mundo podrido necesita a gentil caballero... Lo sé ;pero yo tengo predilecciones por las grandes ideas, y aunque la literatura se me ofrece con grandes vacilaciones y dudas, prefiero no hacer nada. Tengo un concepto dramático de la vida, y romántico; no me corresponde lo que no me llega profundam...ente a mi sensibilidad. (…) Como ciudadano, soy hombre tranquilo, enemigo de leyes, gobiernos e instituciones establecidas. Tengo repulsión por el burgués, y me gusta la vida de la gente intranquila e insatisfecha, sean éstos artistas o criminales. Porque vivir es lo más raro de este mundo, pues la mayor parte de todos no hacen otra cosa que existir. Obviando mis defectos, la mayor de mis virtudes pueden ser la generosidad, la humildad y el saber escuchar con atención al interlocutor, tengo gustos simples. Me satisfago con lo mejor. Cuando me da por pensar de noche en mis defectos, me quedo dormido inmediatamente. También la sinceridad. Soy persona paciente de carácter afable y trabajo para convertir mi tiempo en éxito (no me gusta perder el tiempo con cualquiera). Como mala persona soy un completo desastre. Hay montones de gente que afirman que no he hecho nada malo en toda mi vida. Por supuesto sólo se atreven a decirlo a mis espaldas... Me convencí ahora que el amor es energía inmortal e indestructible ya que su característica principal radica en regenerar, por está razón siempre tiene la última palabra frente al desamor o la traición. El amor nos permite percibir el aroma de lo invisible, nos muestra la función de la vida. He descubierto, que ser feliz NO es tener una vida perfecta. Que jamás debo desistir de las personas que amo. Jamás desistir de ser feliz, pues la vida es un espectáculo imperdible… Y creo ser un tipo...especial! Victor Rodriguez O. QUIJOTE Y SANCHO Image and video hosting by TinyPic


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