BELISARIO VELASCO, EL HOMBRE DETRÁS DE LA MÁSCARA

Desde la ventana los observó fijamente, los vio alejarse y perderse entre las sombras. Y allí, sólo en su soledad cerró las persianas y las cortinas, apagó la luz y se dejo devorar por la oscuridad.
Creyó escuchar el olor del perfume de Lucia, creyó oler su nombre de entre los muebles. La imagen de Lucia escribiendo atenta sus cartas, sus pensamientos, sus miedos, sus ambiciones. Más que taquígrafa, sus dedos arrancaban una extraña música de aquella vieja máquina de escribir, convirtiendo el aparato en un piano que tañía acordes convertidos en palabras o palabras convertidas en acordes. Todo era casi hermoso, casi romántico, casi perfecto. Si no fuera por Augusto, ése que la venía a buscar todas las tardes. Ése que él permitía que atendiera el teléfono y ayudara mientras Lucía se arreglaba el cabello en el baño.
Belisario era un simple “paisa” un silvestre civil que no estaba, ni estaría a la altura militar de un insigne militar como Augusto Pinochet y mucho menos de su primogénita Lucía Pinochet.

Ni siquiera su alto cargo de Gerente lo elevaría a la altura marcial que la familia exigía. Mordisqueando la suela dura del desprecio se dio a la tarea de avocarse más a sus actividades políticas en
Luego, vino el golpe militar que tanto ansiaba y profesaba
¿Razones? Aún el paladar de sus sentidos saboreaba el sabor amargo del desdén militar. Era joven y rebelde, ¿Por qué sumarse a una bola de nieve arrojada por un montón de viejos?
Además, ya en ese tiempo prorrumpía lo que es su manera de ser… ¿Para qué cortarle el pie a un esclavo, cuando basta con cortarle el dedo gordo e inmovilizarlo? En la esperanza de que su vida no se transformara en un bolero eterno o en tango negro de esquina maldecida, se casó. No con la mujer de su vida, pero se casó. Marilú. Marilú Velasco, la primera esposa del dirigente de
Padre soltero, tuerto, relegado un par de veces por su suegro, incomprendido, mustio, lloraba por las noches como un cíclope herido, rechazado, desterrado y olvidado…Sin embargo, no tuvo que lavar ropa ajena para criar a sus críos. Proveniente de una familia bien, además de sus cargos varios le ayudaron en esa travesía rocosa que fue encumbrar a sus hijos en algún sitial de prestigio.
Y se hizo de acero, herido monóculo cristiano, con un solo ojo, se transformó en aguja de acero, en lesna de zapato fino y sofisticado.De ahí en adelante no daría puntada sin hilo, ni hilo sin puntada. Y eso a pesar de que ni los más cercanos saben que especialidad tiene, o título o máster o post-grado o Licenciatura. A pesar que no aparezca en ningún libro, ni página, ni folleto algo más acabado de su vida. Su biografía es breve al igual que incontables políticos de la concertación; precaria, escasa y monótona. Su vida, su carrera política es resumida en dos líneas, aún teniendo 50 años de vida para ese entonces.
1973-1976 Gerente de radio Balmaceda.
1983-1986 Presidente del directorio de la revista Análisis.
Dicen los que saben que estuvo a cargo de una tal radio llamada Balmaceda, radio creada, financiada y ocupada completamente por
El murmullo zalamero le fue inflando el pecho hasta convertirlo en un Coloso del Nepotismo, arreglines, chanchullos, en Titán del tráfico de influencias.
En ajedrecista aficionado enviando peones al campo de batalla mientras él, degustaba uno de sus tantos lujosos vinos. Y lo que le faltó de ojo le sobró de brazo, tan largo que llegó hasta Cuba, allí instaló a su pequeñín en rubros varios, hoteleros y otros. Hasta tiene una foto con Fidel Castro.
Hombres de todos los colores se arrodillan y besan el anillo encarcelado sobre su mano. El poder le recorre el cuerpo como en un espasmo de esos que no conoce, el poder lo seduce y está vez, está vez, no será él el despechado.
La policía Política de Pinochet,

Su primera víctima es el Joven Revolucionario líder del Movimiento Juvenil Lautaro, Marco Ariel Antonioletti. Es asesinado a sangre fría por un escuadrón de sicarios pagados con el erario público.Belisario en sus propias palabras nos explica su modo de actuar.
“Yo como subsecretario del Interior No estoy para pedir Por favor las Cosas; yo simplemente Digo que se Hagan” Este asesinato le valió subir otro peldaño en su ascenso político, gano altura a costa de situar sus zapatos sobre el cuerpo muerto de un Joven estudiante. Se transformo en imán y atrajo no sólo el acero militar, sino dólares, rublos, plata, oro y sobretodo cobre. Belisario Velasco pasó a ser el detective Columbo o un simple matón con licencia pública y comunicacional para matar. Dentro de su obra magna o magma se encuentra como número uno el haber sabido capaz de trasvasijar cuanto renacuajo verde civil había en época dictatorial y mezclarlo con guari-sapos de todos los colores manteniendo y renovando las instituciones represivas de antaño. El accionar de los aparatos policíacos en la actualidad da fe que el elixir tósigo de la dictadura está aún intacto y recorre campante las venas y arterias públicas y administrativas de la sociedad chilena. Seguimientos, campañas mediáticas, criminalización de las organizaciones populares, satanización de cualquier movimiento o protesta contra el Gobierno. Infiltraciones, detenciones, matones, sicarios, sayones, mercenarios y todo lo que valga en contra de cualquier demanda popular.
Bueno, después de llevar a buen puerto el barco de
Recordemos que Belisario fue el Subsecretario del Interior de su mentor, gurú, guía espiritual y otras pomadas, del primer presidente después de Pinochet, el excelentísimo Patricio Aylwin Azúcar, (otro instigador y adulador del saneamiento militar en contra del caos moral y el cáncer comunista). Aylwin premió a su pequeño saltamontes regalándole un alto y bien pagado puesto de gobierno a la hija de Belisario, María Velasco, la instalaron como Jefa de Prensa de
Lo demás, lo que sabemos de Belisario Velasco es lo que sabemos hoy en día desde que fue elegido como el cancerbero del palacio presidencial de
Todo el ecosistema paleolítico-político aplaudió a rabiar a Belisario ante semejante sabia decisión. Ninguna protesta o paro o movilización es buena. Después infiltrar, acosar, espiar, seguir y detener. Los medios de comunicación aran y siembran el terreno, después vienen los enviados del Gobierno y recogen la cosecha a punta de palos, lacrimógenas y arrestos. Belisario no es el Cardenal de Richeliu que le hace cosquillas en el cuello a la presidenta cada vez que le aconseja algún asuntillo. Como tampoco es Rasputín. A pesar de que otros insisten en que Maquiavelo le pediría consejos a él si estuviera vivo. Belisario es un hombre probo, recto, ínclito ser humano que no ha actuado jamás en contra de los buenos preceptos y costumbres. Es un hombre quitado de bulla, lacónico, poeta privado, reposado, mesurado y muy generoso, especialmente para con los suyos. (De ello puede dar fe su Nuera, a la cual instaló como responsable comunicacional de
El celular no lo doy porque no me gusta meterme en la vida personal de nadie. (Además que es más cara la llamada).Entonces, a todos esos que le han puesto precio o piden la cabeza de Belisario Velasco, realmente no comprendo tamaña ridiculez, semejante estupidez. ¿Quién en su sano juicio querría tener una cabeza de esas características adornando o colgando de la pared del living o la sala de una casa?
ANDRES BIANQUE



laurencia19 dijo
Un personaje con un accionar bastante cuestionable, muy útil para los intereses de los "señores de la derecha", aquéllos que en tiempos de dictadura apoyaron todas las mañas del innombrable (que dudo mucho pueda descansar en paz), y que ahora dicen "apoyar al pueblo", cualquiera que les crea es estúpido, amnésico, ciego o todas las anteriores. Nótese que cuando me refiero a los señores de la derecha, también incluyo a los corruptoconcertacionistas pseudosocialistas y pseudodemócratas, toda esa manga de políticos que fusilan la esperanza de un mundo mejor, más justo y equitativo; progresista y libre de la sucia mano yankee.
Muchos cariños.
25 Octubre 2008 | 11:43 AM