DERECHITO AL INFIERNO: ABUSOS DE PODER CON SOTANA

EL CASO del sacerdote salesiano Marcelo Morales es el último de una lista que ha golpeado a la opinión pública. En vez de ser juzgados, en muchas ocasiones han sido ocultados o trasladados, hasta que una nueva acusación los deja en evidencia. Víctimas, expertos y sacerdotes hablan de prácticas que ponen en cuestión actuaciones de
Cuando Raúl Lorca lo vio por televisión, nada de lo que decían los conductores del noticiario le sorprendió. Diciembre de 2000 se vino a su mente en dos minutos. Lorca, ahora concejal de Torres del Paine, era profesor de Educación Física en el Colegio Salesiano Monseñor Fagnano de Puerto Natales, cuando reparó en las extrañas conductas del director del colegio, el sacerdote Marcelo Morales. "Se rodeaba siempre de jóvenes, en su oficina siempre había algo que atraía a los adolescentes: videos, notebook, juegos. Era un colegio mixto, pero jamás vi entrar una niña a su oficina asegura Lorca. A los niños les tomaba la cara o les metía la mano por debajo de la polera. Recuerdo que en un acto público él estaba de pie y lanzó su mano por encima de su hombro para tomarle la mano a un chico. Entrelazó sus dedos con los de él a vista y paciencia de todos. Era demasiado evidente". Lorca esperó que el entonces inspector de la congregación salesiana en Chile y ahora obispo de Magallanes, Bernardo Bastres, visitara el colegio para lanzar sus denuncias a comienzos de diciembre. Después de Navidad lo despidieron y fue el propio Morales quien le dio la noticia. "Se escudó en una pelea que tuvimos, pero yo sé que era en venganza por las cosas que yo había contado. Ese día le dije todo lo que pensaba de él y se quedó llorando".
Marcelo Morales (48) fue imputado por

Uno de ellos se reconoció en las imágenes. El sacerdote había fotografiado desnudos a algunos estudiantes mientras dormían. La justicia fijó un plazo de 60 días para investigar la denuncia de los jóvenes y los apoderados que participaban en la gira. Una sensación amarga quedó en la boca de Lorca cuando se enteró de la noticia. Él ya había advertido de los hechos. "Por lo menos se pudo investigar, pero Morales fue sacado del colegio de Puerto Natales y trasladado; nunca se tomaron medidas".
"Hay una grave responsabilidad ética en los casos en que trasladan a los sacerdotes en vez de sancionarlos, porque se pone en riesgo a muchas otras víctimas y favorece la impunidad en hechos que son de máxima gravedad", asegura el abogado Hernán Fernández, experto en derechos del niño.
El caso de Morales no es el primero de este tipo que golpea a
LOS PECADOS DE PUNTA ARENAS
Carmen Castro ya no va a la iglesia. Antes era muy católica, iba a misa, tenía a sus hijas en el Colegio María Auxiliadora de Porvenir y en catequesis. Hasta que, según asegura, descubrió que su hija, de entonces nueve años, era abusada por el director del colegio, el sacerdote Antonio Larraín Pérez-Cotapos. "Empezó a abusar de ella a los siete años, en su oficina. Siempre fue con juegos, por ejemplo, decía que tenía un bolsillo roto para que ella le metiera la mano. Verónica no me lo contó porque tenía mucho miedo, yo me fui dando cuenta de a poco de lo que estaba pasando y después los exámenes siquiátricos me fueron dando la razón. Este tipo la había amenazado incluso con matarme", dice Carmen, una de las primeras en denunciar a Larraín a fines de 1999 frente al Juzgado de Porvenir. En 2001
Desde el escándalo de sacerdotes pedófilos que remeció a Estados Unidos, el Vaticano se puso más estricto [ver recuadro]. "
La abogada experta en derecho canónico Ana María Celis es enfática en ese mismo punto: "Los sacerdotes dependen de sus propias congregaciones. Podría haber negligencia de parte de los superiores", asegura.
Uno de los sublevados frente a la dureza con que
Con orden de extradición sobre los hombros, el 2004 un programa de televisión encontró al sacerdote haciendo misa en Bolivia, por lo que tuvo que regresar a Chile. Fue detenido al poner un pie en el aeropuerto. En 2005 fue condenado a 541 días de pena remitida y a pagar los costos del juicio. Hoy vive con su mamá en el extremo austral y no ejerce el sacerdocio. Su víctima logró superar el problema y hoy estudia derecho.
En el frío del extremo de Chile, un tercer caso salió a la luz. Un joven de 15 años que fue seducido por el sacerdote Jaime Low Cabezas y fue víctima de estupro durante tres meses a fines del 2007. La tutora del adolescente, su tía abuela, interpuso la denuncia en enero de este año después de hacer sus propias investigaciones, ya que su sobrino nunca le dijo ni una palabra de la relación que mantenía con el sacerdote.
En la fiscalía, el menor admitió que nunca le contó a nadie "por temor a que me pase lo mismo que a Harex", refiriéndose a Ricardo Harex, un alumno del Colegio San José de Punta Arenas, desaparecido en octubre de 2001. Low Cabezas está en prisión preventiva desde abril mientras se desarrolla el juicio y arriesga una pena de 15 años.
A pesar de las graves acusaciones en contra del clero,
TRASLADO DIVINO
Al principio, Paihuano se sorprendió. Era septiembre de 2004. En el pueblo de cuatro mil habitantes y ubicado al interior del Valle de Elqui, no se hablaba de otra cosa cuando el sacerdote René Peña Benítez llegó a hacerse cargo de la parroquia. "Todo el mundo lo comentaba; hay algunos a los que no le pareció una buena idea, pero finalmente todos se fueron acostumbrando", comenta Sergio Pérez, director de
Quien había sido párroco del pueblo por varios años, volvía al lugar que lo había visto nacer como sacerdote. Pero no porque quisiera, sino que por una orden del Arzobispado de
Después de la condena: 541 días de pena remitida y firmar en el Patronato de Reos de
"Casi me caí de espalda cuando lo vi haciendo misa hace unos meses", dice un fiscal de la región que siguió de cerca el caso y que prefiere mantener su anonimato. "Era un delito grave y totalmente acreditado. Me impresionó cómo se movió
El sacerdote condenado recibió todo el apoyo de su institución y en agosto fue fotografiado por los fieles junto al arzobispo de
Pese a la aparente tranquilidad con que lo ha tomado
Uno de los casos más escandalosos que ha involucrado a un religioso chileno, en relación a sus inclinaciones sexuales, es el de Francisco José Cox Huneeus, arzobispo emérito de
Cox está tranquilo. Vive en Alemania, específicamente en el santuario de Schöenstatt de Renania, desde que se retiró el 2002 de toda actividad pastoral, motivado por los fuertes y repetitivos rumores sobre conductas impropias con menores de edad. Nunca se ha presentado una denuncia formal en su contra, por lo que nadie lo puede obligar a volver a Chile para enfrentar a los tribunales.
A pesar de la distancia, él sigue conectado con sus familiares y amigos chilenos. Hace un año y medio recibió la visita de monseñor Bernardino Piñera tío de Sebastián Piñera, que asegura que Cox hoy está muy concentrado en recopilar antecedentes para el proceso de beatificación del fundador de Schöensttat, José Kentenich. Piñera también lo llama de vez en cuando para saber de él.
-¿Cómo está Cox? ¿Cómo está su conciencia?
-Yo no me meto en la conciencia de nadie y no hablo sobre las conductas de otras personas. Él ha hecho una obra gigantesca en Chile, sobre todo cuando vino el Santo Padre. Yo no hablo de un hermano.
Cada vez que se acusa a un sacerdote de abuso sexual, se pone en cuestión la regla del celibato que
Desde el punto de vista del niño, el daño no se puede borrar. "En general el abuso es una situación de violencia y la violencia, en particular en la infancia, tiene efectos muy devastadores en el desarrollo sicológico de la persona. Además el abuso sexual muchas veces no es pesquisado, se detecta tardíamente, o son situaciones prolongadas, por lo que tiene agravantes. Es uno de los elementos más devastadores sobre la persona", agrega el siquiatra.
Carmen Castro sabe bien esto por lo que vivió con su hija hace más de 10 años. "Yo todos los días le tengo que decir a mi hija que la quiero, que hay un Dios que nos ampara, que nos quiere, para que me de seguridad de que no va a hacer nada contra su vida. Ella era alegre y ahora se siente sucia, le corrompieron su niñez. ¿Cómo pueden hacer estos tremendos crímenes y quedar impunes?", se pregunta Carmen Castro.

Por. Beatriz Michell y Alejandra Carmona LND

